En la mayoría de las grandes ciudades de Europa existen palacios, pero en Sevilla en especial siempre se ha caracterizado por ser lugares llenos de belleza y algunos, incluso con magia y sorpresa. Algo que el visitante puede descubrir en la enrome variedad de casas palacio de Sevilla.

Gracias a la influencia de la tradición árabe con la forma de construcción mediterránea heredada de los romanos, podemos encontrar variedades que van desde casas palacios mozárabes hasta llegar a casas renacentistas y barrocas.

Muchos de los visitantes que a diario recorren las calles de Sevilla se paran a admirar estos lugares gracias a que muchos tienen sus puertas abiertas para lucir sus patios sevillanos con sus macetas, artesanía y mobiliario que lo complementan.

Hacer una lista completa, sería muy difícil, no tanto porque no sean todos conocidos, de acceso público o privado, sino porque sería injusto dejar fuera a tantos otros de cientos de casas, que si vien no se podrían considerar palacios, son igualmente bellas en su arquitectura.

No obstante podemos destacar estos 25 ejemplos:

casas palacio de Sevilla

Casa de los Pinelo

1. Casa de Jerónimo Pinelo
2. Casa de la Provincia
3. Casa de las Sirenas
4. Casa de los Bucarelli
5. Casa de los Mañara
6. Casa de Los Padilla
7. Casa de Pilatos
8. Casa del Rey Moro
9. Casa Lissén
10. Casa Palacio de la Condesa de Lebrija
11. Casa Palacio de los Pumarejo
12. Casa Palacio Guardiola
13. Casa Palacio Monasterio
14. Casa Salinas
15. Palacio Arzobispal
16. Palacio de Altamira
17. Palacio de Dueñas
18. Palacio de los Condes de Santa Coloma
19. Palacio de los Marqueses de la Algaba. Centro M
udejar
20. Palacio de los Marqueses de Villapanés
21. Palacio de Monsalves
22. Palacio de Pedro I
23. Palacio de San Telmo
24. Palacio de Yanduri
25. Palacio del Marqués de la Motilla

De esta lista, para un visitante ocasional vamos a recomendar las siguientes:

La Casa de los Pinelo. Que siendo de origen medieval fue posteriormente enriquecido con diferentes elementos renacentistas.
Guarda gran relación con otros palacios de la misma época, como la Casa de Pilatos, el Palacio de las Dueñas y el Palacio de Mañara. Su construcci´on es de principios del siglo XVI y aunque en principio fue vivienda de la familia que le da nombre, el Cabildo de la Catedral fue su propietario durante varios siglos después.
En 1856 fue adquirido en subasta pública y a partir de 1885 se convirtió en hostal y pensión, perdurando esta función hasta la década de 1950. El 5 de febrero de 1954 fue declarada Monumento Nacional y a partir del 9 de agosto de 1966 pasó a ser propiedad del Ayuntamiento de Sevilla.

Casa Pilatos

Casa Pilatos

La fachada es de gran simplicidad, posee una amplia portada de piedra sin decoración situada en la esquina del edificio. En la primera planta puede verse un balcón con guardapolvo de pizarra. En la segunda planta un bello mirador con arquerías sostenidas por columnas de mármol y un antepecho de tracería gótica calada.
El interior se articula sobre una entrada o compás que da acceso al patio principal, el cual dispone de arquerías en tres de sus cuatro frentes, construidas sobre columnas de mármol de Carrara labradas en Génova alrededor de 1540. Estos arcos se extienden también a la segunda planta y están recubiertos de bellas yeserías platerescas. En las enjutas de la arquería pueden verse una serie de cabezas inspiradas en Los siete libros de Diana, obra pastoril escrita por Jorge de Montemayor en 1542.
En esta obra literaria se describe el templo dedicado a Diana, diosa de la caza, y se explica que tiene un patio en que se encuentran representados diferentes personajes de la antigüedad, la Edad Media y el Renacimiento, incluyendo dioses, generales, héroes, emperadores romanos, princesas y parejas de amantes y pastores. Alrededor del patio se distribuyen en la planta baja diversos salones que albergan dependencias de la Academia de Buenas Letras.

La Casa de Pilatos es uno de los palacios también más representativos del
Renacimiento sevillano. El nombre le viene dado por la similitud del trazado entre la casa de
Poncio Pilato y el Gólgota en Jerusalén y entre el palacete sevillano y la conocida como Cruz del Campo. Según la tradición, la distancia entre ambos puntos coincide, por lo que se estableció un vía crucis que partía de la Casa hasta la Cruz del Campo.
El patio principal de la Casa es una mezcla de estilos. Desde el Gótico en las tracerías que decoran la planta alta, la herencia mudéjar en la talla del yeso hasta el Renacimiento en la fisonomía general del patio con su arquería de medio punto algo peraltada en la planta baja. Destaca este palacio es por su excelente colección de arte clásico que posee, gracias a la contribución de los diferentes personajes que han vivido en él.

El palacio de los marqueses de La Algaba, justo detrás de la iglesia de Omnium Sanctorum es un museo que sirve como punto de referencia del arte mudéjar.
La visita se inicia por el torreón de la fachada principal, justo donde se encuentra la bella entrada construida a finales del siglo XV siguiendo los modelos del palacio de Pedro I en el Alcázar. Una vez dentro, podemos visitar el patio principal, en el que sólo se conserva una de las columnas de mármol originales de la remodelación emprendida en el siglo XVI, parte de los jardines y la monumental escalera que lleva a la planta alta. Aún en planta baja se conserva el llamado ‘Salón de Doña Leonor’ en el que la fabulosa techumbre de madera policromada da una idea de la riqueza que tuvo este edificio, abandonado ya en el siglo XVII y muy dañado en las remodelaciones y parcelaciones llevadas a cabo en los siglos XIX y XX.
La exposición del Centro Mudéjar se dispone en dos salones de la planta superior, uno más pequeño, gemelo al de Doña Leonor, que alberga la introducción al espacio. Aquí podemos ver una estrella en el centro de la sala con diferentes piezas que se van iluminando dejando que la techumbre (una copia de la original) se refleje en los cristales. En esta sala se hace una pequeña descripción del término ‘mudéjar’ (aquellas personas que tras la conquista cristiana de los reinos islámicos se quedaron aquí y trabajaron un determinado tipo de ornamentación que aúna lo cristiano y lo musulmán) y se inicia al visitante sobre los testimonios arquitectónicos y artísticos que aún se conservan en la ciudad de Sevilla.

Casa Marqueses de la Algaba

Casa Marqueses de la Algaba

Ya en la segunda sala nos encontramos un gran número de piezas procedentes de diferentes edificios como el convento de Santa Clara, el de Madre de Dios, el propio palacio de los Marqueses de La Algaba o la casa de los Señores de Gelves, ya desaparecida. Entre las piezas más interesantes nos encontramos un dibujo de Joaquín Guichot que representa la propia fachada del palacio, las yeserías provenientes de la iglesia de Santa Marina que sirvieron a José Gestoso para reconstruir la cúpula de una de sus capillas o elementos originales de la iglesia de San Marcos retirados a finales del siglo XIX y que, gracias a ese “expolio” sobrevivieron al terrible e injustificado incendio de 1936.
Una agradable visita a un edificio que, sin duda, merece la pena conocer y visitar.

alexg2018

Author alexg2018

More posts by alexg2018

Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies